
Las exportaciones no petroleras no mineras de Ecuador experimentaron un cambio drástico en su comportamiento estructural durante el primer trimestre de 2026.
El economista Javier Rosero Carrillo, presidente ejecutivo de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (FEDEXPOR), concluyó que el sector productivo nacional entró en un escenario de alta complejidad logística y comercial, caracterizado por una marcada disparidad entre la cantidad de mercancías enviadas al exterior y los ingresos reales percibidos por el país.
Estas evaluaciones se conocieron públicamente en Quito, en el marco de un encuentro técnico con medios de comunicación diseñado para analizar el pulsómetro del comercio exterior y la competitividad portuaria nacional.
El presidente ejecutivo de FEDEXPOR detalló que la economía real del país afrontó una contracción neta del -5% en el valor de sus exportaciones no petroleras no mineras en comparación con el mismo ciclo de 2025, lo cual significó una pérdida de 292 millones de dólares en el ingreso de divisas líquidas. En contraste, el volumen físico de los cargamentos despachados registró un incremento cuantitativo del 7%.
Respecto a esta distorsión estadística, Rosero explicó: “El primer trimestre de 2026 invirtió la tendencia de los últimos dos años donde el crecimiento en valor superaba al volumen. Cuando ocurre esto, que hay menos valor y más volumen, hablamos de una guerra de precios a nivel internacional”.
A pesar de la caída internacional de los precios de los bienes primarios, el sector agroindustrial sostuvo la balanza comercial de la república al registrar una facturación acumulada de 5.371 millones de dólares.
Con este rendimiento trimestral, la oferta exportable de Ecuador superó los resultados de sus competidores directos en la región, como Perú, que sumó 4.401 millones de dólares, y Colombia, que alcanzó los 3.931 millones de dólares.
Rosero atribuyó este posicionamiento a una planificación de largo plazo y manifestó: “Hay un efecto de expansión. Normalmente los sectores de exportación que hoy están creciendo no son en su crecimiento el resultado de una coyuntura, sino que es una planificación que tienen los sectores como un bananero, acuicultor, cacaotero, por ejemplo, atunero, procesador de hace por lo menos 10 años atrás que hoy están en su proceso de maduración”.
Esta coyuntura económica se presentó en medio de un panorama político y comercial particular, marcado por el desarrollo de un proceso de elecciones internas y la reciente aplicación de arancel cero para los productos provenientes de Colombia.
Los exportadores analizaron este escenario recordando la inestabilidad histórica en las fronteras terrestres, especialmente la crisis aduanera que vivió el país con el vecino del norte en períodos anteriores debido al establecimiento de salvaguardias cambiarias.
Ante la rigidez de la estructura de costos local, el directivo advirtió sobre la necesidad de ganar competitividad mediante la diversificación de mercados y la consolidación de los próximos acuerdos comerciales estratégicos, como las negociaciones en marcha con Japón y Costa Rica, además de la ratificación de los tratados con Corea del Sur y Canadá.
El presidente ejecutivo de FEDEXPOR enfatizó que la sostenibilidad de los sectores productivos dependerá de la remoción de trabas internas y concluyó: “Nuestra previsión es que nos vayamos acercando a un crecimiento muchísimo más conservador, no solamente de un dígito, sino que probablemente esté mucho más cercano al 5% o incluso por debajo del 5% en valor”.
Eficiencia portuaria privada ante la exigencia de los mercados globales
La Asociación de Terminales Portuarios Privados del Ecuador (ASOTEP) complementó el informe de coyuntura con un análisis profundo sobre la infraestructura que sostiene el flujo comercial marítimo, por donde se transfiere más del 90% de las mercancías no petroleras del país.
La ingeniera Iliana González, directora ejecutiva de ASOTEP, expuso la contribución estratégica del modelo técnico privado y destacó la importancia de la autonomía financiera de sus afiliados, entre los que constan Naportec, Fertisa, TPG, Fertigran y QC Terminales.
La directora ejecutiva añadió: “Este modelo de terminales privados garantiza la libre competencia y la eficiencia logística sin costarle un solo centavo al Estado ecuatoriano”.
La ingeniera González explicó que el gremio acumuló inversiones en infraestructura por un valor total de 418 millones de dólares, ejecutadas con fondos propios y bajo un régimen donde el riesgo técnico corre por cuenta exclusiva del inversionista.
Esta estructura operativa permitió que el sistema portuario privado movilizara de manera consolidada más de 1 millón de TEU y 13 millones de toneladas métricas de carga general durante el último ejercicio anual, generando 3.200 empleos directos y cerca de 16.000 puestos de trabajo indirectos.
Respecto a las exigencias operativas actuales, la directiva puntualizó: “A nivel de competitividad, no solamente el exportador, sino importadores y los mercados de destinos están esperando certeza logística, seguridad, previsibilidad y eficiencia operativa, que es lo que nos permite competir en mercados internacionales”.
El debate técnico de las terminales portuarias se centró en la urgencia de adaptar la capacidad de los muelles de Guayaquil para captar de forma regular a las líneas navieras globales de última generación.
La industria del transporte marítimo reconfiguró sus rutas mediante el uso de megabuques portacontenedores que requieren calados profundos y estables de entre 12 y 15 metros para operar sin riesgos de encallamiento.
Iliana González advirtió que la falta de condiciones técnicas obligaría a realizar transbordos secundarios en otros puertos de la región, lo cual incrementaría los costos tarifarios y neutralizaría la ventaja del agro ecuatoriano.
Al evaluar las condiciones operativas para el transporte de productos perecederos, la ingeniera González afirmó: “Las exportaciones son el principal imán de atracción para poder tener en el Ecuador a las principales líneas navieras globales porque cuando durante los 365 días del año ofrece carga de exportación perecedera, el poder captar carga refrigerada de los países es fundamental”.
Blindaje logístico frente a las amenazas del comercio transnacional
La seguridad de los contenedores constituyó el eje de cierre de la sesión informativa debido al impacto del crimen organizado en las calificaciones de riesgo de los puertos de destino europeos.
Para mitigar la vulnerabilidad de la cadena de valor, FEDEXPOR y CORPEI coordinaron la ejecución técnica del programa «Carga Segura», una iniciativa diseñada con el apoyo estratégico de las terminales de ASOTEP y el soporte operativo del nodo portuario internacional de Amberes-Brujas, ubicado en los Países Bajos.
El proyecto priorizó la dotación de escáneres de alta resolución, sistemas de trazabilidad digital y la articulación de protocolos de inspección conjuntos con la Policía Antinarcóticos.
Ecuador se consolidó en una posición competitiva dentro de la región al ubicar al complejo portuario de Guayaquil en el séptimo lugar del Ranking Portuario de Latinoamérica y en el primer puesto en eficiencia de manejo de carga refrigerada.
Las oportunidades de desarrollo para el comercio exterior de la república quedaron supeditadas a la modernización tecnológica y a la implementación de reformas legales que protejan la reputación internacional de los cargamentos.
Al cierre del encuentro técnico, los directivos gremiales coincidieron en que el futuro económico del país demandará una sintonía profunda entre las autoridades públicas y los sectores productivos para garantizar la fluidez de los envíos hacia los mercados de alta demanda. (I)