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Más de 4.000 pescadores artesanales generaron nuevos ingresos con proyectos de valor agregado

Un total de 4.388 socios pertenecientes a 145 organizaciones pesqueras artesanales del país incrementaron su competitividad productiva mediante la implementación de procesos de agregación de valor en sus capturas. La iniciativa buscó dotar a las comunidades costeras de herramientas técnicas para transformar la materia prima y optimizar sus beneficios económicos.

El proceso de modernización se canalizó a través de la Planta Piloto de Investigación, Desarrollo y Transferencia (IDT), una infraestructura pública que opera estratégicamente en las instalaciones del Puerto Pesquero Artesanal de San Mateo, en la ciudad de Manta.

La ejecución técnica y operativa de los talleres y mentorías estuvo a cargo del Viceministerio de Acuacultura y Pesca, entidad adscrita al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP).

Las autoridades estructuraron la intervención bajo el amparo financiero y administrativo del proyecto institucional denominado “Alternativas de agregación de valor de productos primarios de la Planta Piloto IDT”.

La estrategia económica central del programa consistió en investigar, innovar y desarrollar nuevas líneas de productos pesqueros y acuícolas con alto valor añadido destinados tanto al consumo humano como animal.

Los técnicos del proyecto priorizaron el aprovechamiento integral de los recursos marinos, utilizando para los nuevos procesos tanto especies de bajo costo comercial como aquellas de alta cotización en el mercado local.

El componente metodológico se basó en la transferencia directa de conocimientos y tecnologías específicas hacia el sector pesquero-acuícola, con el fin de robustecer sus capacidades de manufactura en territorio.

Como consecuencia directa de esta capacitación y asistencia técnica, los integrantes de las comunas pesqueras, que incluyeron a los propios faenadores y a sus núcleos familiares, constituyeron un total de 20 emprendimientos formales a nivel nacional.

Estas nuevas microempresas enfocaron sus líneas de negocio en la preparación de alimentos crudos congelados empacados al vacío, además de diversas variedades de productos con un alto nivel de procesamiento industrial.

La diversificación de la oferta comercial de las organizaciones incluyó la venta de filetes frescos, cortes especiales de exportación y lomos de distintas variedades de pescado debidamente sellados al vacío.

Los emprendedores también incursionaron en el mercado de alimentos procesados listos para el consumo mediante la fabricación de atún ahumado, así como hamburguesas y salchichas elaboradas a base de carne de pescado y camarón.

La oferta se complementó con la comercialización de pulpas de concha y de cangrejo precocidas, las cuales se distribuyeron bajo la modalidad de empaque al vacío o en conservas tradicionales.

El sistema de comercialización de estos productos se adaptó a los canales digitales actuales, permitiendo que los consumidores finales gestionen y realicen sus pedidos de forma directa a través de las redes sociales oficiales de cada marca.

Los laboratorios de la planta piloto sirvieron además para el diseño y validación de 75 prototipos de productos con valor agregado, ampliando el catálogo de opciones para futuras inversiones privadas en el sector.

El equipo de investigadores asignó 65 de estos prototipos alimenticios exclusivamente para el mercado del consumo humano, mientras que los 10 restantes se formularon para la industria de la nutrición animal.

Estos modelos de alimentos procesados funcionaron como herramientas de aprendizaje práctico y abrieron nuevas alternativas de diversificación de ingresos para los trabajadores del mar.

La capacitación impartida en San Mateo combinó módulos teóricos y jornadas prácticas dentro de la planta, cubriendo áreas de procesamiento industrial, métodos de conservación, innovación alimentaria y estrategias de comercialización.

La planificación de este programa estatal apuntó a dinamizar la economía de las organizaciones artesanales, permitiéndoles acceder a segmentos de mercado más rentables y estables para mejorar la calidad de vida en las caletas pesqueras. (I)

Fuente: Ministerio de Agricultura

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