
La Dirección del Parque Nacional Galápagos, el Fondo de Inversión Ambiental Sostenible y la Fundación de Conservación Jocotoco capacitaron a comunidades de Santa Cruz, San Cristóbal e Isabela. Este proyecto de control de ungulados buscó recuperar la fauna y flora nativas mediante la participación activa de los cazadores locales.
La Dirección del Parque Nacional Galápagos ejecutó esta iniciativa como la autoridad estatal que administra y protege las áreas de reserva del archipiélago. Por su parte, la Fundación Jocotoco y el Fondo de Inversión Ambiental Sostenible coordinaron el soporte financiero y aportaron la asistencia técnica para el desarrollo de los talleres.
La proliferación de mamíferos ungulados introducidos provocó una erosión severa de los suelos y la destrucción masiva de los bosques nativos de la región. Esta problemática ambiental impulsó la creación de un plan de manejo participativo para frenar el daño en los hábitats de la fauna endémica.
Los científicos del archipiélago catalogaron un registro histórico de más de 1.600 especies exóticas introducidas que alteran la estabilidad del patrimonio natural. Este preocupante panorama evidenció la urgencia de invertir recursos económicos en el entrenamiento continuo de los colaboradores comunitarios que operan en zonas de difícil acceso.
Los participantes de las jornadas de formación adquirieron destrezas avanzadas en buenas prácticas de campo y metodologías de orientación cartográfica. Asimismo, la Cruz Roja Ecuatoriana ofreció una especialización práctica en primeros auxilios para mitigar cualquier riesgo físico durante las faenas en la montaña.
La directora del Parque Nacional Galápagos, Lorena Katherine Sánchez Saritama, ratificó el impacto positivo de integrar directamente a los pobladores de las islas en estas tareas ambientales. La funcionaria declaró que «trabajar de manera articulada con los cazadores fortalece las acciones de conservación y protege la biodiversidad única». (I)
Fuente: Parque Nacional Galápagos