
El 80% de los ciudadanos en América Latina requiere mayor información confiable para gestionar su salud de manera consciente y responsable. Pese a esa intención de búsqueda, únicamente la mitad de la población considera que posee las herramientas necesarias para tomar decisiones informadas sobre su bienestar.
Las dinámicas actuales en Ecuador muestran que la consulta digital de síntomas reemplazó a la reacción impulsiva inicial ante una molestia médica. No obstante, solo el 27% de los usuarios en la región logra acceder a datos verificados respecto a medicinas de venta libre.
La falta de claridad en las instrucciones mantiene barreras de uso en los tratamientos. Aunque el 90% de las personas lee las etiquetas de los fármacos sin receta, un 15% omite las indicaciones debido a la complejidad del lenguaje en los insertos.
A escala global, dos de cada tres personas no aplican tratamiento a sus dolencias, mientras que el 30% en la región acude al médico solo ante cuadros graves. Esta conducta reduce las posibilidades de prevención y dificulta la atención médica oportuna.
«El desafío no es evitar que las personas busquen información sobre su salud, sino ayudarlas a encontrar contenidos claros y confiables que les permitan tomar decisiones responsables», declaró Heacleff Gutierrez, Science Head de Opella para el Cono Sur, Centroamérica, Región Andina y Caribe.
La optimización del autocuidado también proyecta un impacto económico y operativo en los servicios sanitarios regionales. La atención adecuada de afecciones leves liberaría 122 millones de horas en consultas médicas al año y generaría un ahorro superior a los 13.000 millones de dólares anuales para 2030. (I)