
El Programa de Control y Erradicación de Enfermedades Animales alcanzó la vacunación de 1.346.020 porcinos a nivel nacional hasta mediados de julio de 2026. La iniciativa estatal proyectó inmunizar a un total de 2.060.450 ejemplares al término de su fase operativa en octubre.
La ejecución del plan demandó una inversión pública anual de 534.503 dólares para resguardar la soberanía alimentaria y la estabilidad económica del sector pecuario. La intervención sanitaria se desplegó en 23 provincias del país mediante la acción de 350 brigadistas pertenecientes a 19 operadoras habilitadas.
El proceso buscó contener la propagación de la Peste Porcina Clásica, un mal altamente contagioso que provoca desenlaces fatales en los piaras en cuestión de dos semanas. Patricio Almeida, director ejecutivo de Agrocalidad, señaló que «la identificación individual de cada animal inmunizado resulta vital para autorizar su traslado seguro hacia los centros de comercialización y evitar brotes infecciosos».
La relevancia de esta campaña radicó en prevenir cuadros graves de fiebre, diarrea y decoloración púrpura que destruyen rápidamente la producción de los criaderos. Asimismo, la contención del virus permitió blindar el sustento de miles de familias rurales y asegurar el abastecimiento continuo de carne de cerdo en los mercados locales.
Un equipo compuesto por 98 especialistas de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario supervisó el cumplimiento de las jornadas de inoculación en el campo. Las autoridades recordaron que el esquema de vacunación mantuvo su carácter obligatorio para todos los criadores del país. (I)