
El sector maderero registró un repunte del 38 % en sus envíos internacionales durante el año 2025. Este crecimiento reflejó la consolidación del producto nacional en la fabricación de aerogeneradores para mercados como China y Europa.
Según la Asociación Ecuatoriana de la Industria Forestal y de la Madera (AIMA), este material representó aproximadamente el 40 % de las exportaciones forestales del país. Frente a las crecientes exigencias de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación (EUDR), las autoridades locales impulsaron nuevas medidas de control legal y ambiental.
El Ministerio de Agricultura lideró la construcción de una Estrategia Nacional de la Balsa para certificar el origen exacto del recurso. La institución buscó garantizar mecanismos de trazabilidad, georreferenciación y sostenibilidad solicitados por el mercado internacional.
Las autoridades y la Cooperación Alemana Ecuador (GIZ) organizaron un taller técnico el pasado 12 de agosto en Guayaquil. En dicha jornada participaron exportadores, gremios y productores de Los Ríos, Guayas, Manabí, Santo Domingo de los Tsáchilas y Esmeraldas.
Durante el encuentro se identificaron las brechas y oportunidades prioritarias para la cadena productiva. Carlos Mendoza, especialista en Cadenas Productivas del Ministerio de Agricultura, afirmó que “la meta prioritaria consistió en estructurar un modelo que garantice la trazabilidad completa del material forestal de exportación”.
El plan oficial apuntó a fortalecer todos los eslabones desde la fase de cultivo hasta el despacho internacional. Con estas decisiones se buscó asegurar la permanencia de la balsa ecuatoriana en los proyectos de transición energética global.
Fuente: Ministerio de Agricultura