
Autoridades de Ecuador lograron desmantelar una red transnacional dedicada al tráfico internacional de cocaína tras una serie de incursiones simultáneas en diferentes puntos del país. La operación conjunta contó con la colaboración estratégica de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos y el Comando Sur estadounidense.
El despliegue policial apuntó de manera directa contra la infraestructura logística de las agrupaciones conocidas como Los Lobos y Los Choneros. Ambas organizaciones mantenían el control de las rutas de envío de sustancias ilícitas hacia Centroamérica, México y otros mercados globales.
Durante las intervenciones se concretó el decomiso de fusiles, pistolas, chalecos balísticos, municiones y diversos equipos de comunicación. Las fuerzas de seguridad también incautaron vehículos, una avioneta, cargamentos de cocaína, drogas sintéticas y dinero en efectivo en moneda estadounidense.
En el marco de las acciones tácticas se identificaron y neutralizaron dos pistas de aterrizaje clandestinas que funcionaban en territorio ecuatoriano. Dichas instalaciones eran utilizadas por los grupos delictivos para facilitar el transporte aéreo de las sustancias sujetas a fiscalización.
La Policía Nacional de Ecuador lideró los allanamientos luego de desarrollar investigaciones minuciosas durante varios años. Los procedimientos contaron con el acompañamiento técnico constante de la Fiscalía General del Estado.
El organismo antidrogas norteamericano reafirmó su compromiso de seguir combatiendo a las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas en el hemisferio occidental. El trabajo coordinado buscó neutralizar las capacidades operativas y financieras de estos grupos calificados como organizaciones terroristas extranjeras.
Por su parte, las Fuerzas Armadas estadounidenses brindaron asistencia antinarcóticos coordinada a través de la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental. El esfuerzo interinstitucional pretendía desarticular las cadenas de suministro que abastecen los mercados ilícitos internacionales.
«Felicito a nuestros socios ecuatorianos por esta significativa operación contra las organizaciones terroristas extranjeras designadas, Los Lobos y Los Choneros», declaró el administrador de la DEA, Terry Cole. El funcionario destacó además que la agencia se siente orgullosa de trabajar hombro a hombro con las fuerzas del orden locales para interrumpir las redes criminales.
Los informes preliminares confirmaron la neutralización de nodos clave para la distribución de estupefacientes en la región. Las autoridades informaron que los valores finales de lo incautado se precisarán a medida que concluyan los peritajes correspondientes.
La red criminal afectada utilizaba complejos esquemas logísticos para mover grandes volúmenes de cocaína desde zonas de producción hasta puntos de acopio. Esos cargamentos posteriormente se despachaban por vías marítimas y aéreas hacia Norteamérica.
Las agrupaciones investigadas mantenían nexos con carteles internacionales como el Cartel de Jalisco Nueva Generación. Esta alianza facilitaba el flujo constante de drogas y el ingreso de armas de fuego al país sudamericano.
El operativo representó un golpe estratégico a las finanzas y a la capacidad operativa de los grupos delictivos organizados. Las acciones policiales continuarán de forma permanente en las zonas identificadas con mayor presencia criminal.
La cooperación internacional permitió cruzar información de inteligencia en tiempo real para ubicar los blancos prioritarios. Las agencias involucradas reafirmaron la validez de la alianza regional contra el narcotráfico.
El uso de infraestructura aeronáutica no autorizada constituía un pilar fundamental dentro de la logística de estas bandas. La inhabilitación de los campos de aviación interrumpió las rutas aéreas utilizadas para el traslado de cargamentos ilícitos.
El Ministerio Público mantiene abiertos varios procesos judiciales derivados de las evidencias recabadas durante las intervenciones. Los detenidos quedaron a órdenes de los jueces competentes para la realización de las audiencias correspondientes.
Los insumos decomisados ingresaron bajo estricta cadena de custodia a los centros de acopio temporales de la Policía Nacional. Los peritos químicos iniciaron el análisis de las sustancias incautadas para certificar su peso exacto y pureza.
Las autoridades ecuatorianas reiteraron que mantendrán la ofensiva contra los grupos armados que operan en el territorio nacional. Los controles se intensificarán en los puertos, aeropuertos y zonas fronterizas del país.
La investigación judicial sigue su curso legal para determinar la identidad de otros posibles implicados en la red transnacional. Los organismos de seguridad no descartan nuevas detenciones en las próximas semanas. (I)
Fuente: DEA