
Los centros comerciales se consolidaron como motores económicos que generaron miles de plazas laborales y movilizaron hasta USD 6.000 millones anuales en Ecuador. La cifra incluyó no solo las ventas de los locales, sino también actividades relacionadas con seguridad, limpieza, gastronomía, tecnología y servicios complementarios.
Bruno Zavala, presidente de la Cámara Ecuatoriana de Centros Comerciales, explicó que un establecimiento de tamaño medio pudo generar entre 1.500 y 3.000 empleos directos e indirectos. Los proyectos de mayor escala llegaron a movilizar entre 3.000 y 4.000 puestos de trabajo.
“La industria no es solo el centro comercial como tal, sino todo el ecosistema que lo conforma”, señaló Zavala al referirse al impacto económico que tuvo esta actividad en el país. El representante destacó que estos espacios incorporaron servicios y actividades que ampliaron su influencia dentro de las ciudades.
La importancia económica del sector fue uno de los temas centrales del 4.º Congreso de Centros Comerciales de Latinoamérica, desarrollado en Quito. El encuentro reunió a representantes, operadores, inversionistas y proveedores de varios países para analizar el futuro de la industria.
La cita convocó aproximadamente a 700 asistentes, entre ellos una delegación internacional cercana a 300 participantes. Los representantes llegaron desde diferentes mercados para intercambiar experiencias sobre innovación, consumo, tecnología y sostenibilidad.
Carlos Hernán Betancourt, director ejecutivo de la Cámara Latinoamericana de la Industria de Centros Comerciales, explicó que Ecuador fue elegido como sede por el crecimiento que experimentó el sector. “La industria está viviendo un momento muy interesante, un momento de desarrollo, de crecimiento, de apertura de nuevos centros comerciales”, afirmó.
Quito mostró sus nuevos proyectos y la evolución del sector comercial
Antes de la agenda académica, los participantes realizaron recorridos por siete centros comerciales de Quito para conocer modelos de operación y propuestas de experiencia al consumidor. Las visitas incluyeron espacios como Scala Shopping, Paseo San Francisco, Mall El Jardín, Portal Shopping y El Recreo.
Betancourt explicó que el objetivo fue mostrar cómo los centros comerciales dejaron de ser únicamente lugares de compra y se transformaron en espacios vinculados con la comunidad. “Es un espacio de vida y de desarrollo de cotidianidad de las personas”, comentó al analizar la evolución del modelo comercial.
El sector también mostró señales de expansión con nuevos proyectos inmobiliarios comerciales. Zavala indicó que durante los últimos años se incorporaron cerca de 760.000 metros cuadrados arrendables adicionales entre obras inauguradas y proyectos en construcción.
El representante de la Cámara Ecuatoriana de Centros Comerciales señaló que existieron alrededor de 10 proyectos en desarrollo a nivel nacional. La expansión dejó de concentrarse únicamente en Quito, Guayaquil y Cuenca, y alcanzó nuevas provincias con crecimiento urbano.
La industria también analizó el papel de estos espacios frente a los cambios sociales. Zavala destacó que los centros comerciales funcionaron como puntos seguros y de encuentro durante momentos complejos para las comunidades.
“Los centros comerciales dejaron de ser este sitio donde se hace una transacción exclusivamente”, explicó Zavala. El dirigente agregó que estos espacios asumieron nuevos roles como lugares de comunidad, integración y servicios para los ciudadanos.
La seguridad fue otro de los elementos analizados durante el encuentro. Los expertos señalaron que los centros comerciales buscaron mantenerse como lugares protegidos para las familias mediante tecnología, mejores procesos operativos y adaptación a las nuevas necesidades de los visitantes.
La transformación tecnológica también ocupó un espacio importante dentro del congreso. Empresas vinculadas al sector presentaron herramientas destinadas a mejorar la experiencia del usuario y optimizar procesos internos.
Entre estas soluciones estuvo la automatización de parqueaderos mediante inteligencia artificial. Guillermo Mogollón, director de Mercadeo y Ventas de Ecofet, explicó que sus sistemas identificaron vehículos, placas y características para facilitar el ingreso de visitantes. “Más que un sistema de automatización de acceso, sea un sistema que pueda generar data y que los centros comerciales puedan conocer a sus visitantes”, indicó.
Sostenibilidad y economía circular marcaron la agenda del encuentro
La sostenibilidad fue otro de los ejes principales del congreso. Los participantes revisaron estrategias relacionadas con recuperación de residuos, energías limpias y reducción del impacto ambiental dentro de los centros comerciales.
Carlos Hernán Betancourt explicó que la industria avanzó hacia modelos más responsables con el ambiente. “El centro comercial contribuye y se convierte en ese agente que le facilita a la comunidad hacer algo que a veces es difícil”, manifestó al referirse a los espacios destinados para disposición adecuada de residuos.
En esta línea, representantes del sector destacaron proyectos de reciclaje y economía circular que permitieron reincorporar materiales a nuevos procesos productivos. La gestión ambiental se convirtió en uno de los desafíos para mantener la evolución de la industria.
Uno de los ejemplos presentados fue el trabajo de Gira, empresa de economía circular vinculada a Corporación Favorita. Andrés Flores, monitor del punto de reciclaje, explicó que el programa recibió materiales como plástico, papel, cartón, vidrio y latas para transformarlos nuevamente en recursos.
Flores señaló que el sistema permitió a los usuarios acceder a beneficios mediante una aplicación. “Lo que nosotros queremos es crear una economía circular, que si yo utilizo una botella, esa botella después se convierte en una gorra o en tela para que pueda volver a ser utilizada”, explicó.
El 4.º Congreso de Centros Comerciales de Latinoamérica cerró con una visión enfocada en innovación, inversión y adaptación. Los representantes coincidieron en que la industria continuará buscando nuevas formas de responder a consumidores que demandaron experiencias, seguridad, tecnología y espacios conectados con sus comunidades.
El reciclaje permitió recuperar recursos y reducir impactos ambientales durante 2025. Según datos compartidos por Gira, iniciativa de economía circular vinculada a Corporación Favorita, el programa recuperó más de 100.000 toneladas de residuos y logró rescatar aproximadamente 1,7 millones de empaques que pudieron reincorporarse a nuevos procesos productivos.
El proceso también evitó el consumo de recursos naturales equivalentes a 37 millones de litros de petróleo, generó un ahorro energético de 429 millones de unidades de energía y evitó la emisión de 189 megavatios de CO₂. Además, la iniciativa contribuyó a la conservación de aproximadamente 1.277 millones de árboles y permitió ahorrar cerca de 3.164 millones de litros de agua.
Andrés Flores, monitor del punto de reciclaje de Corporación Favorita, explicó que el objetivo del programa fue cambiar la percepción sobre los residuos y convertirlos nuevamente en materia prima. “Lo que queremos es que todos esos residuos no terminen en los botaderos, sino que se reciclen y se cree conciencia con esto”, señaló. (I)