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Una niña que soñaba con volar llevará teatro, memoria y música a tres plazas de Quito

El teatrodanza cobra vida con GatoRelato, una compañía ecuatoriana que combina movimiento, títeres y expresión corporal para construir universos cargados de imaginación. Fotos: Cortesía

El Sucre Viajero recorrerá Quitumbe, Lumbisí y La Mariscal con tres jornadas gratuitas de artes escénicas, conciertos y emprendimientos. La obra El viaje perdido de Pishku, de GatoRelato, convertirá el espacio público en un escenario para reflexionar sobre la libertad, la ausencia y la resistencia de las madres.

Una niña que soñaba con convertirse en pájaro descubrió que tener alas no siempre significa ser libre. Su historia llegará a tres plazas de Quito, donde el teatro, la danza y la música se tomarán las calles con el Sucre Viajero, una propuesta cultural que se desarrollará el 9, 11 y 18 de octubre de 2026, con entrada gratuita.

La Fundación Teatro Nacional Sucre llevará esta fiesta de las artes al sur, los valles y el centro norte de la capital. La Plaza Cívica Quitumbe, la Plaza de la Identidad de Lumbisí y la Plaza Foch se transformarán en escenarios abiertos, con espectáculos que reunirán a artistas, músicos, bailarines, emprendedores y familias.

El corazón teatral de esta edición será El viaje perdido de Pishku, una creación de la compañía independiente GatoRelato que entrelaza el teatro físico, la danza contemporánea y la memoria social. La propuesta invita al público a mirar más allá del espectáculo y acercarse a las historias de quienes viven la ausencia de sus seres queridos.

Pishku es una niña que anhela volar. Cuando finalmente se convierte en ave, descubre que permanece encerrada en una jaula. Esa paradoja sostiene una dramaturgia que aborda el encierro, la pérdida y la esperanza, a partir de testimonios reales de madres cuyos hijos e hijas han perdido la libertad.

La metáfora del pájaro enjaulado da paso a una reflexión sobre la espera y el olvido. La obra transforma experiencias dolorosas en imágenes poéticas y acciones corporales, con una puesta en escena que convierte la memoria en una forma de resistencia.

Desde su concepción, el montaje busca visibilizar las experiencias de estas mujeres y recuperar la fuerza del encuentro colectivo. Sus creadores explican que la propuesta nació también de la necesidad de acompañar a las madres y reivindicar sus voces a través del arte.

La experiencia rompe con la idea tradicional del público sentado frente a un escenario. Los espectadores son invitados a desplazarse junto a los intérpretes, como integrantes de una bandada humana que atraviesa espacios naturales y urbanos. El movimiento, la imagen y la acción escénica se convierten en lenguajes para narrar aquello que las palabras no siempre alcanzan a expresar.

Detrás de esta propuesta están Nadinka Flores y Pedro Sánchez Montoya, dos creadores que han desarrollado una trayectoria en las fronteras del teatro, la danza y las artes performativas. Ambos impulsan una investigación escénica en la que el cuerpo funciona como instrumento narrativo y territorio de exploración artística.

Flores es coreógrafa, directora escénica y docente universitaria. Cuenta con una maestría en Estudios Teatrales por el Institut del Teatre de Barcelona. Su trabajo se ha presentado en festivales de Ecuador, Latinoamérica y Europa, con propuestas que dialogan entre la acción física y la poética corporal.

Montoya, por su parte, es actor, director y creador escénico. Su investigación se concentra en las posibilidades dramatúrgicas del movimiento y en la relación entre el cuerpo, el espacio y la imagen. Su lenguaje artístico transita entre los escenarios convencionales y las intervenciones en espacios públicos.

La historia de GatoRelato comenzó en 2015, cuando Flores y Montoya fundaron la compañía en Ciudad de México. Actualmente, el colectivo trabaja desde Quito y ha desarrollado más de diez producciones escénicas y audiovisuales, con presentaciones en Ecuador, España, México y Paraguay.

Su repertorio también incluye El conejo de Schrödinger, una obra de teatrodanza protagonizada por un astronauta perdido y un conejo gigante llamado Harvey. Este montaje obtuvo el Premio Francisco Tobar García a la mejor producción teatral de 2025, un reconocimiento que forma parte de la trayectoria de la agrupación.

En aquella creación, las cajas de cartón, las estrellas, los títeres y los juegos corporales construyen universos imaginarios. Es una muestra del lenguaje de GatoRelato, una compañía que utiliza materiales cotidianos para explorar preguntas sobre los sueños, la memoria y la condición humana.

Esa búsqueda artística encuentra un nuevo territorio en El viaje perdido de Pishku. Aquí, el vuelo se convierte en una pregunta sobre la libertad y la escena se abre a los espacios de la ciudad. El teatro deja de estar contenido entre paredes para dialogar directamente con quienes transitan las plazas.

Una ruta cultural que recorrerá Quito

La primera parada será el viernes 9 de octubre en la Plaza Cívica Quitumbe. Desde las 09:00 se instalará una feria de emprendimientos locales, mientras que la denominada Placita del Viajero ofrecerá actividades familiares, elaboración de máscaras, propuestas lúdicas y presentaciones de bailarines y bandas de pueblo.

A las 11:00 comenzará El viaje perdido de Pishku, con una presentación de una hora. Después llegará el turno de la música, con el Coro Mixto Ciudad de Quito, el Grupo Yavirac, Viviana González, DJ Muy Tranquilo y la Banda Sinfónica Metropolitana de Quito, entre otros artistas.

El cierre artístico de esa primera jornada estará a cargo de El Cartel Vallenato, que actuará de 16:10 a 17:30. La programación combinará así expresiones corales, música popular, repertorios instrumentales y ritmos bailables en una misma plaza.

El domingo 11 de octubre, el Sucre Viajero se trasladará a la Plaza de la Identidad de la Comuna Lumbisí. Allí se repetirá la presentación teatral de las 11:00 y habrá una feria de emprendimientos, elaboración de máscaras, actividades familiares y espectáculos de música en vivo.

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En Lumbisí, la agenda musical incluirá al Coro Mixto Ciudad de Quito, DJ Muy Tranquilo, Viviana González, el Grupo Yavirac y la Orquesta de Instrumentos Andinos. La Sonora Dinamita pondrá el cierre festivo entre las 16:25 y las 17:30.

La última estación llegará el domingo 18 de octubre a la Plaza Foch, en La Mariscal. El tradicional sector de encuentro y entretenimiento de la capital recibirá a GatoRelato a las 11:00. Posteriormente actuarán el Grupo Yavirac, Viviana González, DJ Muy Tranquilo y la Banda Sinfónica Metropolitana de Quito, junto con Débora Riquelme.

Entre personajes fantásticos y juegos escénicos, El conejo de Schrödinger explora los sueños, la memoria y la condición humana a través del teatro contemporáneo.

La Orquesta La Familia cerrará el recorrido musical de La Mariscal entre las 15:10 y las 16:30. Con esta tercera presentación, el Sucre Viajero completará su itinerario por distintos sectores de Quito, acercando las artes escénicas y musicales a públicos que podrán disfrutarlas sin pagar una entrada.

Las tres jornadas comparten un propósito: convertir plazas y espacios de encuentro en escenarios culturales accesibles. Entre el vuelo simbólico de Pishku, los movimientos de los bailarines y los acordes de las agrupaciones musicales, Quito tendrá una invitación para encontrarse con el arte fuera de los teatros. (I)

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