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Con la fe intacta, pese al coronavirus

La pandemia no opacó esta tradición de la Novena. Foto: Pamela Cardona
La pandemia no opacó esta tradición de la Novena. Foto: Pamela Cardona

Texto y fotos: Pamela Cardona * (Colaboradora de Periodismo Público)

Ecuador es una sociedad muy arraigada a las tradiciones y rituales navideños. Uno de estos es el rezo de la Novena en espera de la Noche buena y del nacimiento del niño Jesús, a quien sus fieles esperan con ansías y mucha fe.

Años anteriores, la tradicional novena se celebraba no solo con el rezo diario que inicia el 16 de noviembre, sino con desfiles, procesiones, programas en las escuelas y colegios, no necesariamente religiosos.

Inclusive en los lugares de trabajo, cada área que compone una empresa o institución preparaban por día la novena con dramatizaciones, cánticos y el compartir de algún alimento, como lo es una humita con café, un delicioso quimbolito con una taza caliente de chocolate, unos pristiños con miel, entre otros, o también la deseada funda de caramelos.

Este año, el rezo de la Novena para muchas familias se transformó en un canto a la esperanza y a encontrar la paz por las dificultades ocasionadas por la pandemia del Covid-19. Muchos extrañaron a sus seres queridos que partieron a causa de esta enfermedad.

El inicio de esta esta celebración en nuestro país se lo atribuye al fraile ecuatoriano Fernando de Jesús Larrea, quien vivió entre 1700 y 1733.

Han pasado varios siglos y no se perdido esta costumbre, cada familia lo hace a su manera y cada año buscan hacerlo de manera creativa, especialmente buscan que los niños participen y sean el centro de esta festividad.

Todos buscaron su espacio para expresar sus creencias. Foto: Pamela Cardona
Todos buscaron su espacio para expresar sus creencias. Foto: Pamela Cardona

Muy acostumbrados a la algarabía de estas fechas, para los ecuatorianos el tener que pasar en casa y con menos de diez personas como lo decretó el Comité de Operaciones Emergentes (COE) Nacional, fue difícil, pero no impidió que lo hagan y que se busquen otras formas de comunicación, evidentemente con ayuda de los más conocedores de la tecnología.

En esta tradición suelen ser las abuelitas o las madres quienes inician o enseñan el rezo a su familia, y al no conocer de video llamadas, esto hizo que sus nietos participen de manera directa al ser ellos los encargados de conectar al resto de la familia que no podían hacerlo de manera presencial.

Cristina Méndez contó a Periodismo Público que ella junto a su madre y quienes viven en su casa no dejaron de rezar al niño Jesús.

William Valencia vive al sur de Quito, está al cuidado de sus padres que ya son de la tercera edad. Él apoyó a su madre para elaborar el pesebre y también para conectar al resto de su familia por video llamada y que de esta forma no se pierda la tradición que desde niño el recuerda se celebra en su hogar, incluso la misa de noche buena la pudieron ver por Facebook, pues muchas comunidades religiosas se adaptaron a esta nueva normalidad.

Toque de queda y estado excepción son las medidas con las que los ecuatorianos tuvieron que celebrar la Navidad en cada hogar. Para muchos fue muy doloroso, pues no hay empleo, la crisis afectiva y económica golpea a la mayoría de familias, pero todos esperan con fe que vengan días mejores y principalmente el deseo colectivo es la salud.

Para muchas personas de fe el mensaje del papa Francisco fue un aliciente cuando dijo: “Busquemos una solución, aportemos para que se pueda conseguir una cura, dejemos de ser egoístas”, con quienes presiden una nación fue enfático y les dijo “dejen de ser malos gobernantes, y aprendan a luchar por el bien de todos”.

En estos días la fe, esa fe que invita a perder el miedo, a seguir de pie con esperanza, esa misma fuerza pide a los gobernantes del mundo que comprendan el significado de servir a los demás, de hacer obra y hoy más que nunca, buscar todas las formas posibles para ayudar a todos por igual. Porque mientras más uno sirva, más  uno crecerá como ser humano.

Las familias se quedaron en casa para su culto. Foto: Pamela Cardona
Las familias se quedaron en casa para evitar el contagio con la Covid-19 y compartir el culto. Foto: Pamela Cardona

1 COMENTARIO

  1. Waoooo nuestrS tradiciones y de la mano de un hombre que en vida fue excepcional bravo que no se pierdan nuestras costumbres amiga los recuerdos son los mas importantes en estas circunstancias valedero 0el recordar y porque no homenajiar a tu ABUELITO…..

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