
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) evalúa el modelo agrícola de la empresa ecuatoriana Productos Olé para potenciar la sostenibilidad en el país. Esta evaluación ocurre durante una visita técnica a la comunidad agrícola El Rosal, ubicada en la provincia de Imbabura.
Miembros del proyecto FARM, iniciativa global del Fondo Mundial para el Medio Ambiente, realizan el recorrido para conocer la viabilidad de incorporar a los agricultores de la marca en sus programas de reducción de plaguicidas.
El equipo técnico analiza la iniciativa insignia “Del Campo al Campo”, un ecosistema productivo que garantiza relaciones comerciales estables y acompañamiento técnico permanente a los productores.
Este modelo de gestión permite que la empresa asegure materias primas frescas, naturales y trazables desde su origen. La visita confirma que el esquema de trabajo de la empresa impacta actualmente a más de 200 familias productoras.
Los evaluadores identifican factores fundamentales para la sostenibilidad, destacando condiciones de comercio justo para los agricultores. El programa destaca por la entrega de alrededor de 400 toneladas métricas de abono orgánico a la comunidad.
Esta acción contribuye directamente a la regeneración del suelo, mejora la productividad agrícola y reduce la dependencia de agroquímicos. Además, esta gestión de residuos evita que en los botaderos se generen 18 toneladas de metano.
Dicho logro equivale a evitar la emisión de 525 toneladas de CO2 al ambiente. En cuanto al manejo de la tierra, la implementación de prácticas regenerativas logra incorporar al menos 37 toneladas de carbono al suelo.
Asimismo, la estrategia ha evitado el uso de alrededor de 25 toneladas de fertilizantes químicos en los cultivos. Estas acciones se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con el hambre cero, el trabajo decente, la producción responsable y la acción por el clima.
El liderazgo de agricultores como Luis Suárez facilita la coordinación eficiente entre la empresa y el campo. Los evaluadores observan transparencia y orden en los procesos, características necesarias para cumplir con las exigencias de los mercados actuales.
Pedro Vega, CEO de Productos Olé, afirma que este modelo demuestra que el desarrollo del agricultor y la competitividad del negocio crecen juntos. El representante del proyecto FARM señala que estas iniciativas evidencian cómo el sector privado genera impactos sostenibles reales al integrar a pequeños productores.
Por su parte, los agricultores locales expresan que el acompañamiento técnico garantiza estabilidad y visión de futuro para sus familias. La evaluación del PNUD valida que el modelo agrícola de esta marca ecuatoriana es escalable y rentable.
Con 25 años en el mercado, la empresa demuestra que la sostenibilidad integrada al negocio proyecta al Ecuador como un actor competitivo. La experiencia de Productos Olé se convierte en un referente para el sector alimentario nacional al articular desarrollo rural con estándares internacionales. (I)


