lunes, febrero 2, 2026
InicioActualidadEcuador conmemoró el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto

Ecuador conmemoró el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto

Autoridades nacionales y representantes del cuerpo diplomático rinden homenaje a las víctimas del Holocausto en la Asamblea Nacional del Ecuador, reafirmando el compromiso del Estado con la defensa de los derechos humanos. Foto: X

La Asamblea Nacional del Ecuador fue el escenario de una solemne jornada de recordación y compromiso ético al conmemorarse el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto. El evento reunió a altas autoridades del Estado, el cuerpo diplomático y miembros de la comunidad judía para honrar la memoria de los 6 millones de judíos asesinados por el régimen nazi.

La ceremonia se rigió por un programa protocolario que incluyó el Himno Nacional del Ecuador y la proyección de un video institucional que ofreció un contexto esencial sobre esta tragedia humana. Los asistentes participaron en un acto cargado de simbolismo y reflexión sobre las lecciones que el pasado impone al presente.

Un momento fundamental de la jornada fue el encendido de velas, representando a las víctimas, en un acto liderado por Andrés Ehrenfeld, presidente de la Comunidad Judía del Ecuador. En este rito participaron sobrevivientes y descendientes del Holocausto, quienes fueron reconocidos con respeto y gratitud por su presencia.

La Ministra de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, Gabriela Sommerfeld, encabezó la lista de autoridades presentes, destacando la importancia de la memoria histórica. El evento subrayó el compromiso del país con la protección de los derechos humanos y el rechazo a cualquier forma de discriminación.

El embajador de Israel en Ecuador, Tzach Sarid, recordó que el Holocausto fue un crimen contra toda la humanidad. Sarid enfatizó que el odio y la intolerancia son peligros que persisten y requieren vigilancia activa, señalando que «ese animal salvaje que sube su jerarquía cada vez que hay otro pretexto de echar la culpa a los judíos» continúa presente.

Por su parte, Laura Melo, coordinadora residente de las Naciones Unidas en Ecuador, recordó que la organización nació para evitar que estos horrores se repitieran. Melo advirtió con firmeza que «el odio cuando se normaliza, la deshumanización cuando se tolera y la indiferencia cuando se impone puede conducir a las peores atrocidades imaginables».

El rabino de la comunidad judía, Pablo Gabe, explicó que en momentos de angustia, «la música a través del músico nos permite atravesar ese momento de dificultad», especialmente en un día donde el mundo abraza a la comunidad.

La música tuvo un rol protagónico con la participación de alumnos del Colegio Einstein, quienes rindieron homenaje a las víctimas. El acto musical sirvió como puente generacional para transmitir el mensaje de respeto y memoria a los estudiantes presentes.

El embajador de Alemania, Jens Peter Lütkenherm, reconoció la responsabilidad permanente de su nación frente a este capítulo oscuro. Lütkenherm señaló que «no hay un solo momento en el que podamos permitir que se desvanezca su existencia», refiriéndose al genocidio sistemático cometido en nombre de Alemania.

El asambleísta Andrés Castillo, presidente del grupo de amistad Ecuador-Israel, cerró las intervenciones destacando que la neutralidad no es una opción. El evento concluyó reafirmando que la dignidad humana es inviolable y que ninguna ideología puede justificar la persecución del otro.

Fechas que marcaron la historia

El acto conmemorativo se sustentó en el rigor histórico de la fecha, recordando que el 27 de enero de 1945 fue liberado el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Este lugar se convirtió en el símbolo de los crímenes nazis que acabaron con millones de vidas.

La resolución de las Naciones Unidas de 2005 designó oficialmente este día para rendir tributo a quienes sufrieron el Holocausto. Durante este periodo, no solo fueron asesinados 6 millones de judíos, sino también millones de otras personas perseguidas por el régimen.

Entre las víctimas adicionales se incluyeron cerca de 5 millones de no judíos, como personas con discapacidad, disidentes políticos y ciudadanos soviéticos. La maquinaria nazi hizo de la deshumanización un método sistemático de exterminio.

El embajador Lütkenherm precisó que, de las víctimas totales, unos 2,7 millones murieron en los campos de exterminio entre 1943 y 1945. Esta realidad impone a las nuevas generaciones la obligación de mantener una memoria viva y activa.

Se recordó que la tragedia no comenzó en las cámaras de gas, sino con palabras y prejuicios aceptados en silencio. El asambleísta Castillo citó a Elie Wiesel al mencionar que este horror «no fue posible solamente por la pobreza de los pocos, sino también por la indiferencia de muchos».

En el contexto regional, se destacó que Ecuador se convirtió en refugio para unas 4,000 personas judías entre 1933 y 1945. Estos refugiados lograron abrirse camino en áreas como la ciencia y las artes, dejando una huella profunda en el país.

Un nombre resaltado fue el del diplomático ecuatoriano Manuel Muñoz Borrero, quien emitió pasaportes para salvar vidas de judíos polacos. Su acción facilitó la apertura de las puertas del Ecuador en un momento crítico de la historia.

Andrés Castillo enfatizó que recordar el Holocausto es un acto de conciencia y un compromiso ético permanente. Advirtió que donde se olvida la historia, el terror encuentra terreno fértil para que vuelvan las atrocidades.

La conmemoración también sirvió para denunciar el resurgimiento del antisemitismo y la intolerancia en la actualidad. Los oradores coincidieron en que la memoria es el escudo principal contra la repetición de la barbarie.

La jornada finalizó con un llamado a que las instituciones educativas incorporen la enseñanza de estos procesos de odio. Solo así se podrán inculcar valores que rechacen la discriminación en todas sus formas posibles.

El imperativo ético del «Nunca Más»

Durante la sesión, los discursos ofrecieron reflexiones sobre la responsabilidad política y moral de los estados. El asambleísta Castillo fue tajante al decir que «6 millones de judíos fueron asesinados por un régimen que hizo del odio una política y de la deshumanización, un método».

Laura Melo centró su mensaje en la necesidad de que la memoria sea una herramienta que interpele a todos en todo momento. Ella afirmó que «esta memoria no es negociable, tampoco es selectiva», especialmente ante el retroceso del derecho internacional.

Tzach Sarid vinculó la historia con el presente, mencionando que el pueblo judío enfrentó su día más sangriento desde el Holocausto el 7 de octubre de 2023. Expresó que Israel es la única tierra donde vivirán como un «pueblo libre y orgulloso».

El embajador alemán reconoció que la historia alemana tiene en el Holocausto su capítulo más sombrío. Reiteró que la obligación de su país es «educar sobre las causas, las consecuencias y la dinámica» de tales crímenes.

Andrés Castillo insistió en que «la memoria no admite ambigüedades, no admite dobles estándares» y no puede quedar atrapada en la coyuntura política. La justicia debe prevalecer siempre que exista conflicto con la norma.

Melo también subrayó que «recordar el Holocausto no es un acto contra nadie, es un compromiso con la humanidad entera». Es una afirmación de que el odio no debe tener espacio en las sociedades modernas.

La ministra Sommerfeld y otros representantes coincidieron en que la luz de la verdad nunca debe volver a apagarse. El acto buscó fortalecer la determinación de exigir respeto a la dignidad intrínseca de cada persona. (I)

El rabino Gabe concluyó que la plegaria y el arte permiten acompañar el dolor cuando las palabras se hacen ausentes. Este acompañamiento del mundo hace que la comunidad judía no se sienta sola en su duelo.

Castillo recordó que el compromiso debe ser diario y no solo una formalidad diplomática. Aseguró que «la neutralidad frente a estos temas no es una opción y que la democracia y el amor entre todos se defienden con hechos».

La ceremonia cerró con la firme convicción de que el «Nunca Más» debe ser una tarea constante en la vida de cada ciudadano. Los asistentes se retiraron con el compromiso de defender la libertad humana como forma esencial de interrelacionamiento. (I)

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Video Prefectura

LO MÁS LEÍDO