
El campamento vacacional Catalyst cumplió 16 años de trayectoria consecutiva en la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) como una alternativa para acompañar a los jóvenes en su transición hacia la educación superior. Esta iniciativa surgió para mitigar la incertidumbre, las presiones familiares y la falta de información que suelen enfrentar los estudiantes al definir su futuro profesional a temprana edad.
La propuesta se enfoca en el autoconocimiento para que los participantes identifiquen sus habilidades, intereses y valores antes de elegir una facultad. El programa combina diversas herramientas de evaluación psicométrica con experiencias prácticas de exploración en diferentes áreas del conocimiento.
Los organizadores diseñaron el espacio principalmente para alumnos que cursan los últimos años de bachillerato. Sin embargo, la metodología también recibió a estudiantes universitarios que buscaban reafirmar sus metas o corregir el rumbo de sus estudios iniciales.
«La orientación vocacional se ha convertido en una herramienta fundamental para acompañar este proceso y reducir el riesgo de decisiones apresuradas o poco informadas», manifestó Isabel Merino, directora del Instituto de Enseñanza y Aprendizaje (IDEA) de la USFQ. La especialista aclaró que el acompañamiento no impone respuestas predeterminadas, sino que fomenta el criterio propio para los desafíos futuros.
Fuente: Universidad San Francisco


