
En Ecuador, las mujeres mantienen una conducta de pago en los préstamos bancarios, especialmente en el sector cooperativo. Ellas “se destacan por ser más puntuales en sus obligaciones financieras frente a los hombres”.
Esa fue una de las conclusiones que presentó la Asociación de Organismos de Integración del Sector Financiero Popular y Solidario (Asofipse) junto con la Red de Integración Ecuatoriana de Cooperativas de Ahorro y Crédito (ICORED).
“Situación actual del Sector Cooperativo Financiero” se llamó el encuentro en el cual se conocieron los comportamientos de los ecuatorianos en este sector. Según las cifras presentas, las ecuatorianas tienen una conducta ejemplar en cuanto al cumplimiento con las obligaciones de créditos, explicó Juan Pablo Guerra, director Ejecutivo de Asofipse y gerente de la Unión de Cooperativas de Ahorro y Crédito del Sur (Ucacsur).
El técnico indicó que comportamiento se reflejó en una tasa de morosidad notablemente inferior en comparación con el segmento masculino del sistema. Específicamente, la morosidad en los saldos de cartera correspondientes a las mujeres se situó en el 7,9%, una cifra que contrastó con el 8,3% registrado por los hombres.
Además de su puntualidad, el sector identificó que un porcentaje mayoritario de la cartera de microcrédito se concentró en el segmento femenino..
Según los informes presentados, el 43% de la cartera total de microcrédito del Sector Financiero Popular y Solidario (SFPS) fue destinado a mujeres.
El encuentro que se desarrolló este jueves en Quito, tuvo como objetivo central transparentar la profundidad de la inclusión financiera en las familias ecuatorianas. Los expertos desglosaron las métricas que sostienen el crecimiento del cooperativismo. especialistas coincidieron en que el modelo de economía solidaria permitió captar perfiles de riesgo más estables, donde la mujer fue la protagonista.
Estructura financiera y solvencia del sector

Durante el conversatorio, se detalló que el sector cooperativo alcanzó un crecimiento del 256%, alcanzando USD 30.115 millones, entre 2025 y 2025. Edgar Peñaherrera, gerente de Icored y Presidente de Asofipse, explicó que este monto representó aproximadamente una tercera parte del Producto Interno Bruto (PIB) en activos, consolidando la relevancia del sector.
El crecimiento no fue aislado, pues el número de socios vinculados al sistema ascendió a 6,2 millones de personas a nivel nacional. Esto significó que el 52% de la población adulta en el Ecuador mantuvo una relación directa con el sistema financiero solidario.
En términos de depósitos, indicó, las cooperativas gestionaron un total de USD 25.054 millones, evidenciando la confianza de los ahorristas. La cartera bruta de créditos se ubicó en los USD 19.699 millones, distribuida estratégicamente en diversos segmentos productivos.
Peñaherrera indicó además que la división por segmentos permitió una regulación más técnica y adecuada a la realidad de cada entidad.
Las cooperativas del Segmento 1, con activos superiores a los USD 80 millones, concentraron la mayor parte de la operación financiera. No obstante, las cooperativas más pequeñas en territorio fueron fundamentales para la penetración en zonas rurales y periféricas.
Guerra resaltó que la red de atención superó los 6.200 puntos a escala nacional, facilitando el acceso a servicios básicos. Esta expansión territorial permitió que el microcrédito promedio se situara en los USD 8.422 por operación..
Desempeño histórico y proyecciones de sostenibilidad
El análisis comparativo entre los años 2015 y 2025 mostró un crecimiento exponencial en todas las variables críticas del sector..
En cambio, los certificados de aportación tuvieron un crecimiento del 74%, con USD 1.199 millones. En cuanto a los Depósitos se registró un crecimiento del 291%, llegando a USD 25.054 millones, lo que ratificó la estabilidad percibida por los ciudadanos en la última década.
Aún más notable fue el crecimiento de la cartera bruta, que registra un crecimiento del 194%, con USD 19.699 millones. Los activos totales del sector, registraron el incremento más alto, con un 291% de variación acumulada en 10 años. Pese a este crecimiento, los expertos señalaron que persisten retos importantes en la gestión de riesgos y la innovación tecnológica.
La diversificación de productos financieros se consideró clave para mantener la competitividad frente a la banca tradicional. Guerra mencionó que la integración de redes y federaciones fortaleció la defensa de los intereses de la economía popular.
La ponencia concluyó reafirmando que el modelo cooperativo es un pilar de resiliencia ante los desafíos económicos nacionales. Se enfatizó que el ahorro de los socios es el motor principal que permite dinamizar el microcrédito de emprendimiento..
El compromiso de las instituciones financieras populares seguirá enfocado en la transparencia y la rendición de cuentas. Las autoridades resaltaron que el éxito del sector es el resultado de una gestión prudente y cercana a la base social. (I)


