
Un conjunto de directrices preventivas dirigidas al sector pecuario se hizo público este jueves 23 de julio de 2026. La medida buscó mitigar las afectaciones provocadas por la eventual llegada del fenómeno climático en la productividad y salud animal.
Frente al escenario de riesgo, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan Carlos Vega, sostuvo que «El Niño puede provocar cambios extremos en las condiciones climáticas, que afectarían la salud y la productividad de los animales». La estrategia apuntó a garantizar la seguridad alimentaria de los hatos y el resguardo de la infraestructura rural.
Las disposiciones incluyeron la formulación de planes de contingencia y la adecuación de zonas elevadas para la evacuación temporal del ganado. Asimismo, se sugirió implementar sistemas de identificación mediante areteo para facilitar el control de los ejemplares movilizados.
Para sostener la producción, la guía recomendó almacenar reservas estratégicas de forraje y asegurar agua limpia en las fincas. De igual manera, se solicitó el refuerzo estructural de establos, corrales y techos para resistir lluvias intensas o fuertes vientos.
El esquema sanitario contempló programas continuos de vacunación, desparasitación y revisiones periódicas de pezuñas para prevenir infecciones por humedad. Además, se estableció la gestión adecuada de residuos y cadáveres animales para evitar brotes epidemiológicos en las granjas.
Finalmente, las instrucciones contemplaron talleres de capacitación técnica e instaron a mantener coordinación activa para la vigilancia epidemiológica. Los productores recibieron la indicación de dar seguimiento constante a los boletines emitidos por el INAMHI, el ERFEN y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. (I)
Fuente: Ministerio de Agricultura


